1º
Pues sí, aquí estoy. No, no, te digo que estoy aquí. No mires para otro lado, estoy a tu izquierda. ¿ Es que no me ves?. Exacto, éste soy yo. Me ves ¿no?. Pues ¡tengo un blog!
A partir de ahora, cada vez que quiera aburrir a alguien, cada vez que alguien me caiga mal, lo invitaré a entrar. Invitar a alguien a entrar aquí, me servirá incluso de amenaza. Te lo advierto, aún estás a tiempo. Sólo, únicamente, tienes que pulsar el aspa, la x (en este caso no señala el lugar de ningún tesoro, no seas iluso, por favor...). Puede que lo que veas o leas, cambie tu vida de una manera tan desagradable, que no seas capaz de soportarlo, y te decidas por acabar con todo por la vía rápida...
Q tu ordenador vale una pasta, tío...
Espero que hayas aceptado el consejo, y que no continúes leyendo esto. Si sigues es bajo tu responsabilidad...
Has elegido mal... Ya eres un repudiado. No tienes familia, ni hogar, ni país. Ahora perteneces a mis ideas. Ahora mis ideas te pertenecen. Ya no tienes escapatoria. Te tengo, y no es para ahora, es para siempre. Serás eternamente mío, por los siglos de los siglos (sin el amén, por supuesto...) te poseeré. Cuando el mundo desaparezca, sabré que has sido mío. Cuando no haya nada ni de norte a sur ni de este a oeste, yo te reconoceré como mi esclavo. ¿Quién osa abolir la esclavitud? ¿acaso es algo físico o tangible? ¿se puede ser más cínico?. El hombre sigue siendo esclavo, de sí mismo, de otros, o de la sociedad en la que llegó al Mundo. El hombre pertenece al hombre, y tú me perteneces a mí.
Bienvenidos a mi blog.
"última llamada al Paraíso"